Su reseña
La joyita plataformera que creía extinta
No lo tenía muy en el radar y terminó siendo una de las mejores sorpresas que me he llevado. A Hat in Time me regresó de golpe a esa sensación que tenía con Super Mario Galaxy y Super Mario Sunshine, ese tipo de plataformero mágico y lleno de personalidad que hoy casi no vemos. Lo jugué con mi novia Anahí y eso elevó la experiencia por completo: entre los dos íbamos disfrutando cada mundo, cada misión y cada descubrimiento. No esperaba sumergirme tanto en un juego de este estilo, y justo por eso me atrapó todavía más.
Lo que hace a A Hat in Time especial:
Variedad que nunca se agota: Los mundos, la música, la historia y sobre todo las variantes de misiones son de lo mejor. Cada capítulo te propone algo distinto y eso lo mantiene fresco de principio a fin.
Estilo y mecánicas encantadoras: Los colores, el diseño y las mecánicas tienen un carisma enorme, y los jefes son un gran punto alto de la aventura.
Personalización a tu gusto: La gran cantidad de opciones para armar tu look personal le da un toque propio a tu partida.
Aspectos destacados:
Mejor en compañía: Jugarlo con alguien más suma muchísimo, aunque en solitario también brilla.
Steam Workshop inmenso: La cantidad de contenido de la comunidad es enorme, así que si el juego te gustó, tienes de sobra para seguir dándole.
La cámara, su punto débil: Aunque trae varias configuraciones para ajustar qué tan cerca o lejos la quieres, a veces se complica y es el único pero real que le encontré.
¿Lo recomiendo? ✔️ Sí
Un plataformero espléndido que tiene de todo para disfrutarse solo o acompañado. Eso sí, no es el ideal para quien nunca ha tocado uno del género: conviene llegar con algo de rodaje para sacarle el jugo. Con eso en mente, fue una elección de la que estoy feliz.